La reunión de inicio de curso con los padres de nuestros alumnos ha sido un momento de encuentro cercano, lleno de sorpresas y el punto de partida para nuevos vínculos.
El pasado 6 de octubre tuvo lugar, en las aulas de Educación Infantil, la reunión de inicio de curso con los padres de nuestros alumnos. Para muchos podría parecer una simple reunión destinada a transmitir avisos que todos “ya conocemos”. Sin embargo, además de recordar estos aspectos tan esenciales para el buen funcionamiento de la escuela, fue un espacio en el que sus hijos e hijas fueron el centro y la razón principal del encuentro.
Para cada curso, las maestras organizaron diferentes dinámicas con el fin de ayudar a los padres y madres a hacer presentes a sus hijos en ese momento y comprender que ellos, su futuro y su felicidad eran los verdaderos motivos por los que se reunían. En I3 tuvieron que buscar y reconocer la sonrisa de su hijo o hija. En I4, entre distintas características y cualidades repartidas por el aula, debían elegir aquellas que mejor definían a su hijo o hija y colocarlas junto a su imagen. En I5, se les entregó una caja que contenía aquello que los alumnos más querían.
Además, se les hizo entrega de un pequeño obsequio, una bolsa de palomitas, para reflejar la idea de que, aunque todos los granos de maíz se colocan al mismo tiempo en la sartén, no todos estallan en el mismo momento: algunos lo hacen enseguida, mientras que otros tardan un poco más. Respetar el ritmo madurativo de cada uno de nuestros alumnos, de nuestros hijos e hijas, es esencial para acompañarlos en su crecimiento de una manera significativa y auténtica.
Agradecemos el esfuerzo de los padres y madres que asistieron, ya que es en estos pequeños gestos donde la entrega diaria se hace evidente y donde nos damos cuenta de que no estamos solos, y de que nuestros hijos están guiados por las mejores manos en este camino que apenas comienza